En la carrera que corre contra más de 100 policías, Luis Piccinetti lleva la delantera. Los investigadores manejan datos de que el prófugo salió el viernes de su casa, situada en Tafí Viejo, a bordo de una motocicleta Daelim 125 cc. Según expertos, este vehículo está diseñado únicamente para atravesar distancias cortas. Aún así, el hombre más buscado de la provincia parecería haber apretado el acelerador a fondo y se fue sin dejar rastros.
"Todas las dependencias policiales de la provincia fueron alertadas sobre esta situación. La familia del acusado dice que se fue en la moto el viernes. Existe la posibilidad que se maneje en este vehículo, pero no es una certeza", aseguró el comisario Nicolás Barrera, subjefe de la Policía, en diálogo con LA GACETA.
El dandy de Trancas, acusado junto a Silvia Raquel Lai de haber asesinado al agricultor José Luis Salas en julio de 2007, no se presentó a oír su sentencia el lunes.
Los vocales que lo juzgan, María del Pilar Prieto, Horacio Lázaro Villalba y Marta Cavallotti, lo declararon en rebeldía y ordenaron su captura. Además, se dispuso el cese de su exención de prisión, por lo que será llevado a Villa Urquiza no bien sea atrapado, indicaron fuentes judiciales.
Varios datos
Los investigadores manejan varias informaciones. Algunas indican que Piccinetti está cerca; otras, que salió de la provincia. "Se puede haber llevado la moto para venderla y luego salir de Tucumán. Era una motito que tenía un par de años de uso; él la usaba para movilizarse desde hace algún tiempo", reveló una fuente cercana a la pesquisa.
Ayer, los jueces de la sala IV de la Cámara Penal ordenaron el secuestro del automóvil Renault 12 que el fugitivo tenía en su casa de Tafí Viejo. El vehículo está siendo peritado por expertos de la Sección de Sustracción de Automotores. Pero todo parece indicar que ese auto no es el que importa, sino la Daelim 125 cc.
"Sus familiares dicen que la tiene Piccinetti. Con respecto al otro vehículo secuestrado, hay que ver si estaba en condiciones de ser usado", dijo el comisario Raúl Ferreira, jefe de la Dirección General de Investigaciones.
Ferreira explicó que se busca en toda la provincia al otrora dueño del primer gimnasio de Trancas. "Somos optimistas; se trabaja a full las 24 horas. Hay equipos recorriendo la zona norte de Trancas, y policías en San Pedro de Colalao y en Tafí Viejo", indicó el comisario.
Según fuentes cercanas a la pesquisa, se distribuyeron las tareas de búsqueda en distintos puntos de la provincia.
Ayer a la mañana, los directores de Investigaciones, Ferreira y Humberto Ruezga, se reunieron con los jefes de las Brigadas Norte, Sur, Este y Oeste para exponerles en qué lugares Piccinetti tiene familiares y amigos.
La sección Seguridad Personal, por ejemplo, tiene asignados el centro y el microcentro. La División Trata de Personas, en tanto, está encargada de relevar información en los diferentes puntos limítrofes de las provincias vecinas para determinar si el evadido de la Justicia pudo o no haberse registrado en algún viaje aéreo o terrestre. "Nuestro objetivo es dar cumplimiento al mandato judicial a rajatabla. Dios quiera que tengamos suerte para encontrarlo a tiempo", agregó el comisario Ferreira.
Según indica la ley, el juicio contra Piccinetti perdería validez y debería reiniciarse en caso de que la Policía no lo capture en el lapso de 10 días hábiles desde que se posterga el juicio. A partir de hoy, quedan seis días hábiles.
Si hasta el 7 de marzo el masajista no aparece, Silvia Lai escuchará los alegatos de la fiscala Marta Jerez de Rivadeneira y de su abogado defensor, Manuel Pedernera. Luego, el tribunal dictará el veredicto.
Lai era esposa de Salas. Según el expediente, ella mantenía una relación sentimental con Piccinetti, y el agricultor los sorprendió. De acuerdo a esta hipótesis, Salas y el masajista tuvieron una fuerte discusión que habría derivado en el brutal homicidio. La víctima fue encontrada en su dormitorio. Había recibido varios golpes en la cabeza con un objeto metálico y pesado. En su casa, Piccinetti tenía ropa manchada con sangre de Salas, indica la causa. "¿Acaso pensás que voy a salir absuelto?", le preguntó el acusado a LA GACETA en una de sus últimas conversaciones telefónicas. Decía ser inocente. Pero estaba convencido de que los jueces lo sentenciarían a prisión perpetua.
El viernes pasado, le comentó a este diario que se iría de pesca a El Cadillal para descansar. "El lunes -señaló en esa ocasión- explota Tribunales". Piccinetti cumplió con su vaticinio. Ese viernes, les dijeron sus familiares a los investigadores, el masajista se subió a su moto y partió con rumbo desconocido.
Su teléfono celular parece estar apagado. Su abogado defensor, Roberto Flores, asegura que nada sabe de él. La Policía lo busca en los cuatro puntos cardinales. ¿Hasta dónde habrá llegado Piccinetti con su moto?